Así es niña, tú también la memorizarás a ella como yo te memoricé a ti. La imaginarás sonriendo sus tardes y dormirse en su cama. Y pensarás en mí y llorarás como yo lo hice gracias a ti. Pedirás perdon por haberte cruzado en mi camino, rogando ke ella lo haga también un día por ti. Y lo hará, ten fe, como yo la tuve contigo.
Siempre pensé ke te odiaba y no te miento, lo hice. Sin embargo, reconozco ke sentí pena por ti, porke al igual ke tú, yo también me sentí ilusamente dueña de su aliento y de sus horas. Creímos haber sido todo y en realidad fuimos nada. Fuimos un instante y ahora somos un muestrario de estupidez.
Llorale a ella. Llórame a mi. Llora como un dia yo llore ppr su traición, y cuando creas ke el fin de las lagrimas ha llegado, no te alegres porke todavía te faltara rogar, porke el cielo se le caiga en pedacitos a ella.

No hay comentarios:
Publicar un comentario