Anoche mientras dormias, tome papel y lapiz... te observe y recordé todos y cada uno de los besos que nos entregamos mientras el amor nos hacia...
Pensé en describirlo, pero no podia, entonces, me recosté sobre tu espalda, besé tus hombros, volteaste y sucedió... te besé... y entonces me paré de bruces tome papel y lapiz de nuevo y supe como era describir un beso tuyo...
Un sabor aterciopelado, con un dulce calor espontaneo, que se centra en el musculo de mi corazón, en los musculos de mis labios que se dirigen como un ajercito hacia un solo objetivo: Tus labios.
Un ejercito de sensaciones se despliega por todo mi cuerpo, antes de entrar en batalla. Las manos comienzan a actuar, empiezan a mostrar el deseo de tocar tu piel, de sentir atravez de la yema de los dedos esa tormenta electrica que sale de tu cuerpo en pleno verano.
Los cuellos se doblan, la cabeza se balancea encontrando, sin saber bien porqué, la posición exacta para el beso perfecto. se escucha mientras tanto un ligero jadeo, sintiendo como invade el aliento del otro, es simplemente el deseo convertido en aire, el amor expresandose en su mas grande versión... Un beso...



